Situación social

El hogar infantil CASA DANIELA está situado en Nuevo Lurín,  en el km 35 de la Carretera Panamericana, a unos 40 km al sur de Lima. El distrito de Lurín cuenta con unos 62.940 habitantes; en Nuevo Lurín viven unas 50 familias en las inmediaciones del hogar infantil. Cada familia tiene en general más de 4 o 5 hijos.

Uno de los problemas centrales de Perú es la concentración de la población en la capital, adonde se desplaza una gran mayoría de personas de origen andino. Algunas huyen de la violencia política y otras esperan encontrar nuevas oportunidades en el área de Lima; buscan trabajo o posibilidades de estudiar o, simplemente, vienen porque siempre habían soñado con conocer la capital o porque aspiran a que sus hijos tengan una vida mejor que ellos y creen que solo pueden encontrar la “cultura” en la capital. En su afán por hacer realidad sus sueños, estas personas se topan con muchas dificultades, como, por ejemplo, encontrar alojamiento. Se alojan en casas alquiladas y con frecuencia muy precarias, sin los servicios fundamentales, como agua, desagües y electricidad.

Las calles y el Parque principal de l Nuevo Lurín - lima - Perú. 019

En general desempeñan actividades económicas de supervivencia: peón de albañil, pintor, vendedor ocasional, pescador artesanal. Otros trabajan en la ciudad lavando coches para conseguir así alguna propina. Como todas estas actividades son temporales carecen de ingresos fijos a largo plazo y por ello no pueden hacer planes para el futuro. Solo tienen dinero para sobrevivir o para la comida del día.

Muchas familias solamente pueden dar a sus hijos una educación elemental, primaria o secundaria, lo que les cierra el acceso al bachillerato y a la universidad, que en Perú es un lujo. Los estudios superiores cuestan mucho dinero y para los hijos de los habitantes de los suburbios las posibilidades de cursar el bachillerato o una carrera universitaria son prácticamente nulas. Tanto los niños que terminan la educación secundaria como los que no lo consiguen realizan trabajos informales para sobrevivir y ayudar a su familia (padres y hermanos).

Los niños y adolescentes más perjudicados son aquellos que carecen de un centro de ocio o de un lugar donde llevar a cabo actividades como reunirse, planificar sus ocupaciones, hacer música, pintar, cumplir sus sueños, recibir asesoramiento profesional y familiar y asistir a talleres de diverso contenido, por ejemplo, sobre  autoconciencia, derechos y liderazgo.

En el otro extremo se encuentran los adolescentes y jóvenes que carecen de oportunidades para seguir formándose o cursar una formación profesional elemental o técnica. Una oportunidad de esta índole les ayudaría a mejorar su calidad de vida, incorporarse al mercado laboral, fundar una pequeña empresa o abrir un negocio propio.
No hay una sola biblioteca donde los niños puedan hacer los deberes o satisfacer su curiosidad. En todo el distrito tampoco hay un parque infantil, lo que puede considerarse un signo de que los políticos locales no se ocupan del bienestar de los niños. La excepción la constituyen las pocas escuelas, que ni siquiera disponen de agua corriente, por no hablar de posibilidades de aprendizaje y enseñanza adecuadas.

Para poder hacer realidad nuestro sueño de proporcionar a los niños un futuro mejor, necesitamos la ayuda de la propia comunidad debidamente organizada, de los niños, de los jóvenes y de la concurrencia internacional. El Centro para la promoción social y difusión de la cultura —RAYMI—, en colaboración con los niños, los jóvenes y los habitantes de la zona, ha asumido la tarea de construir y equipar un espacio para la población. El objetivo del mismo es contribuir a la formación integral de la persona y desarrollar talleres junto con los padres, la comunidad organizada y sus interlocutores. 
Hoy en día, en esta localidad no hay ningún otro proyecto o institución comprometidos con un trabajo de esta índole.

Los niños que acuden a CASA DANIELA proceden sobre todo de familias que han emigrado de las provincias de Ayacucho, Huancavelica, Cuzco y Huancayo. La mayoría ha nacido ya en Nuevo Lurín.

El hogar infantil CASA DANIELA se ve a sí mismo como un lugar en el que puede ofrecerse a los niños atención, motivación y fomento de las habilidades y la personalidad.