Concepto

El hogar infantil en Perú: ayuda al desarrollo sin generar dependencia.
Team-Peruhilfe e.V. & Raymi

1. ¿Por qué Team-Peruhilfe e.V.?

1.1 Trasfondo y origen de Team-Peruhilfe e.V.

Team-Peruhilfe e.V. surgió de la amistad entre Manuela Heger, Christina Hasenberger y Nora Niesel y Augusto Alvizuri Berrocal, a quien conocimos en 2006 durante nuestras prácticas en proyectos de ayuda a la infancia en Perú. Juntos decidimos embarcarnos en un proyecto para proporcionar a niños y jóvenes ayuda, asistencia, formación, educación y perspectivas de futuro.

Perú es un país maravilloso con una riqueza de especies y una naturaleza sin parangón y, sin embargo, es uno de los países más pobres de nuestro planeta… ¿Por qué?
Esta la pregunta y la reflexión que nos asalta en primer lugar. ¿Por qué ayudar a un país tan rico? La respuesta es obvia: el aprovechamiento y la distribución de la riqueza es muy desigual. Son pocas las personas que tienen mucho y muchas las que tienen poco o casi nada.

El proceso de adquisición de riqueza por parte de una minoría significa al mismo tiempo un proceso de exclusión social de una amplia mayoría de personas que a pesar de residir en un país tan rico quedan excluidas de un sistema que no les ofrece prácticamente ninguna posibilidad para desarrollarse personal y socialmente.

Durante nuestra estancia de tres meses en Perú tuvimos ocasión de observar esa injusticia día tras día. Mientras realizábamos nuestras prácticas como becarias aspirantes a docentes trabajamos en tres proyectos diferentes y convivimos con niños tan pobres que se veían obligados a trabajar todos los días para poder sobrevivir. Enseguida fuimos conscientes de que la demanda de instituciones que se ocupen de la infancia más desprotegida es enorme. Estos niños necesitan un espacio en el que puedan recibir ayuda y descubrir una vida que no consista solamente en trabajo, sometimiento y explotación.

Los niños y adolescentes necesitan en primer lugar una “guía” que les oriente hacia la autonomía y la autoestima y no hacia la resignación y a asumir el papel de víctimas. Por ello hay que enseñarles a comprender que una formación les abrirá las puertas a una vida mejor. Aunque en Perú la “educación elemental” es obligatoria, la obligatoriedad no se toma demasiado en serio. En muchos casos, los niños no pueden ir a la escuela porque tienen que ayudar en casa o salir a ganar dinero. Hay muchos niños sin escolarizar y un gran porcentaje de niños y adolescentes se ve obligado a trabajar. En el ámbito rural son muy pocos los niños que terminan la enseñanza obligatoria.

Todo ello nos ha movido a poner en marcha un proyecto en Perú, pues cada uno de nosotros puede aportar aunque sea un granito de arena para hacer un mundo mejor.

1.2 Situación social in situ (en Perú)

El hogar infantil CASA DANIELA, fundado con el respaldo de Team-Peruhilfe e.V. (en cooperación con RAYMI) está situado en Nuevo Lurín, a unos 40 km al sur de Lima, junto a la carretera Panamericana. En el distrito de Lurín viven, aproximadamente, 62.940 habitantes; en Nuevo Lurín residen unas 50 familias. Un problema central en Perú es la concentración de habitantes en la capital, ya que son muchas las personas, una gran mayoría de origen andino, las que se desplazan al área metropolitana de Lima por motivos políticos o en busca de nuevas oportunidades. Sin embargo, sus sueños de un futuro mejor no suelen verse cumplidos, sino que han de enfrentarse a muchas dificultades. El alojamiento se convierte con frecuencia en un obstáculo insalvable; muchas familias viven en casas sin los suministros elementales, como agua, desagües y electricidad.

La fotografía muestra una calle de Nuevo Lurín. En ella viven muchos de los niños que participan en el proyecto (hogar infantil CASA DANIELA). Por lo general trabajan como peones de albañil, pintores, vendedores, pescadores o, en la ciudad, lavando coches para conseguir alguna propina. Como estas actividades no están reguladas por la ley y, por tanto, carecen de cualquier garantía en cuanto a la duración del empleo, los niños no tienen ingresos fijos que les permitan hacer planes para el futuro. Con el dinero que ganan solo pueden sobrevivir y, ocasionalmente, comprarse algún que otro cuaderno. Muchas familias no pueden ofrecer a sus hijos más formación, en el mejor de los casos, que la educación elemental. Muy pocos tienen acceso al bachillerato o a la universidad, pues para ello se necesita mucho dinero. Tanto los niños que acaban la enseñanza primaria como los que no lo consiguen ejercen trabajos tan variados como los descritos para sobrevivir o ayudar a sus padres y hermanos. En Nuevo Lurín no hay ningún lugar (biblioteca o similar) en el que los niños puedan hacer los deberes y satisfacer su curiosidad de conocimientos. En todo el distrito tampoco hay un solo parque infantil, lo que pone de relieve el escaso interés de los políticos locales por el bienestar de los niños. La excepción son algunas pocas escuelas que, sin embargo, carecen hasta de agua corriente, por no hablar de las posibilidades y los medios para ejercer la docencia.

A CASA DANIELA acuden sobre todo los hijos e hijas de unas 50 familias oriundas de las regiones andinas en torno a Ayacucho, Huancavelica, Cuzco y Huancayo que en su día emigraron a Nuevo Lurín, donde ha nacido ya la mayoría de los niños.

El hogar infantil CASA DANIELA está concebido como un lugar en el que los niños pueden recibir asistencia, motivación y ayuda para desarrollar sus capacidades y su personalidad, ampliar sus conocimientos y recuperar el orgullo de sus tradiciones y su cultura.

2. Team-Peruhilfe e.V. y Raymi

2.1 ¿Was ist Team-Peruhilfe e.V.?

omos una asociación registrada sin ánimo de lucro. Team-Peruhilfe e.V. trabaja en cooperación con el “Centro de Promoción Social y Afirmación Cultural Raymi”, su contraparte en Perú. Somos una organización confesional y políticamente independiente, gestionada exclusivamente por socios voluntarios que se reparten las tareas de organización, administración, relaciones públicas y gestión de donaciones.

Las dos asociaciones nos hemos impuesto como meta fundar el hogar infantil CASA DANIELA en Nuevo Lurín (área metropolitana de Lima) para impulsar in situ la educación y formación de niños y jóvenes y proporcionarles así la posibilidad de acceder a una cualificación profesional. Pretendemos mejorar su calidad de vida y ofrecerles mejores perspectivas de futuro, respetando e impulsando siempre su cultura y sus valores.

2.2 ¿Qué es RAYMI?

Raymi fue fundada en enero de 2007. “Raymi” significa en quechua “celebración“, “fiesta de la vida”. En la cultura peruana, todas las actividades de la vida están estrechamente ligadas a tradiciones rituales y festivas. Sobre esta base, los socios de Raymi y Team-Peruhilfe e.V. pretenden llevar adelante el proyecto de protección a la infancia. Raymi reivindica la identidad cultural para, de este modo, llamar la atención sobre el enorme potencial que posee la población peruana como heredera de una cultura milenaria y resaltar su importancia frente a la supremacía urbana. Los niños no necesitan en primer lugar cosas materiales para llevar una vida cómoda. Una “ayuda” de esa índole no contribuye a impulsar las capacidades personales y la autodeterminación, sino que, por el contrario, tiende más bien a generar dependencia y favoritismo. Por este motivo, Raymi quiere crear en el hogar infantil de Nuevo Lurín (área metropolitana de Lima), que cuenta con el apoyo de Team-Peruhilfe e.V., un espacio en el que los niños, los jóvenes, sus padres y la comunidad en la que están integrados puedan desarrollar sus destrezas y capacidades, defender sus derechos y mejorar su calidad de vida, respetando en todo momento su cultura y los valores individuales (en lugar de prestarles ayuda en forma de bienes materiales o imposición de valores culturales ajenos). Un trabajo de esta índole tiene que empezar por los más pequeños para arraigar actitudes, fomentar sus capacidades y destrezas y generar en ellos una conciencia de sus derechos, su cultura, la importancia de la comunidad y la necesidad de tener iniciativas propias. No obstante, el hogar infantil no será en modo alguno una isla pedagógica “elitista”, sino que, en la medida de lo posible, integrará a toda la comunidad y abrirá sus puertas para, de esta forma, cimentar positivamente nuestro trabajo entre la población. Se trabajará preferentemente con niños y jóvenes, pero involucrando cada vez más a los padres y a la comunidad con el objetivo de que todas las personas puedan aportar sus capacidades. Hay que encontrar vías para hacer realidad nuestros deseos. Nuestro objetivo es acompañar a los niños y jóvenes, apoyarlos y guiarlos hacia la autonomía.

2.3 Principios rectores de la cooperación

Los miembros de Team-Peruhilfe e.V. y Raymi trabajan en estrecha colaboración, reconociendo y respetando los valores recíprocos con el objetivo de dotar al proyecto y a cuanto le rodea de total transparencia.

2.4 Las fortalezas de Team-Peruhilfe e.V.

  • Promoción de los niños (trabajo pedagógico).
  • Compromiso personal de los miembros de la asociación.
  • Proyecto pequeño.
  • Información y comunicación directas/contacto personal con los benefactores.
  • Seguimiento personal de los benefactores/posibilidad de conocer directamente el destino de las donaciones mediante conversación personal o a través de nuestra página web.
  • Reunión periódica del equipo en Múnich.
  • Ayuda muy directa con poca burocracia: cerca del 100% de las donaciones se destinan al proyecto, ya que no hay más gastos de administración que las comisiones de las transferencias al extranjero.

3. Implementación in situ (Hogar infantil ´CASA DANIELA´)

  • El núcleo de nuestro proyecto es el trabajo con niños y jóvenes. Los objetivos siguientes son prioritarios:
  • Construcción y mantenimiento del hogar infantil CASA DANIELA en el barrio de Nuevo Lurín.
  • Trabajo pedagógico con grupos de niños.

Otras metas:

  • Fomento de las capacidades individuales de los niños y jóvenes para posibilitarles una vida autónoma y responsable.
  • Protección de los derechos de la infancia.
  • Eliminación de las desigualdades entre los géneros.
  • Fomento de la tradición y la cultura en la conciencia de los niños y jóvenes.

En concreto, ello significa:

  • Fomento de las competencias lingüísticas y matemáticas.
  • Actividades musicales y deportivas.
  • Ofertas individuales y colectivas.
  • Trabajo con los padres. Más adelante: talleres de preparación profesional y formación profesional.
  • Más adelante: fomento de la formación práctica extraescolar mediante talleres de diferente contenido.
  • Talleres para afianzar y fomentar la igualdad entre los géneros en lo que atañe a la posición social, derechos y trabajo.
  • Talleres para explicar a los padres los derechos de la infancia y cómo deben tratar a sus hijos.

De este modo, los niños y jóvenes recibirán, a través de sus interlocutores, ayuda, asistencia, formación en competencias generales y especiales y protección de sus derechos. Asimismo pretendemos dotar a la comunidad local de un espacio donde reunirse no solo para tratar asuntos variados, sino también para celebrar fiestas. Hasta ahora, no hay no existe ningún lugar de estas características.

El ambiente del hogar infantil CASA DANIELA debe invitar a aprender, a jugar y a ser niños. Las diversas ofertas pedagógicas están orientadas a transmitir contenidos importantes, despertar aptitudes y aficiones, fomentar talentos y abrir perspectivas. Para ello involucramos también en nuestro trabajo al entorno social de los niños y jóvenes, a los padres y a toda la comunidad de Nuevo Lurín.
El trabajo pedagógico con los niños se realizará varias días a la semana, a ser posible, en grupos `fijos´. CASA DANIELA pretende ser una oferta abierta para todos los niños, además de formar parte de ellos y de la comunidad. Además de ayudarles con los deberes escolares y del aprendizaje lúdico, organizamos cursos de profundización en las técnicas culturales escolares (cálculo, escritura, lectura) y les ofrecemos diversas propuestas artísticas y estéticas (deporte, música, arte).
Damos especial importancia a que los niños participen en todas las actividades y puedan decidir por sí mismos: desde la elección de los colores para decorar la casa hasta la elección de los contenidos de los cursos en función de sus intereses particulares. También nos reunimos con los habitantes del barrio para conocer e incorporar a nuestra labor sus deseos personales, ideas y sugerencias. En las reuniones con los padres hablamos de los problemas de los niños o de temas relacionados con la salud y los derechos de la infancia. Asimismo, celebramos periódicamente una actividad comunitaria para integrar el hogar infantil y nuestros objetivos pedagógicos en la comunidad. Hemos plantado flores, arbustos y árboles y construido un parque infantil para hacer de CASA DANIELA un lugar habitable y acogedor para niños y jóvenes, para los padres y para toda la comunidad. Para el futuro está previsto colaborar con la organización local de artesanos para que estos transmitan a los niños la cultura peruana y les enseñen a producir artesanía en los espacios proyectados para ello. En los talleres se ejercitará al mismo tiempo la motricidad fina, la paciencia y la perseverancia, entre otras habilidades.

4. Otras consideraciones

4.1 Team-Peruhilfe y la interculturalidad

Los condicionamientos culturales, la socialización, nuestra actitud ante el entorno y ante nosotros mismos, pero también la crítica, el espíritu abierto, las dudas y el interés por los demás y las cosas nuevas determinan la manera en la que nos vemos a nosotros mismos. En primer lugar hay que ser conscientes de nuestro propio “yo” y comprender que diferentes formas de socialización, junto a otros factores económicos, socioeconómicos y culturales, influyen en gran medida en la imagen que nosotros tenemos de los demás, así como en la que los demás tienen de nosotros. Sería demasiado ingenuo pensar que desde perspectivas totalmente distintas se ve la misma imagen. Para poder comunicarnos a un nivel lo más horizontal posible es necesario conocer las circunstancias vitales del otro e intentar ponernos en su lugar o, dicho con otras palabras, empatizar con él. En la comunicación intercultural con un país en vías de desarrollo, como Perú, con un trasfondo económico, social y político totalmente distinto al de un país desarrollado, es particularmente importante ser lo bastante precavido para no caer ni en la sobrevaloración ni en la infravaloración. Es frecuente que la pobreza suscite compasión en quienes tienen una posición económica mejor y les mueva a ayudar a los desfavorecidos. Sin embargo, antes de nada hay que preguntarse: “¿Realmente puedo ayudar?”, “En caso afirmativo, ¿mi ayuda servirá para algo?” y, por último, “¿De verdad quieren ayuda?” o “¿Cómo la quieren?” Lamentablemente, la ayuda que se presta desde la posición europea tiende con frecuencia a convertirse en tutela o en una forma de satisfacer intereses particulares. Salvo en casos muy excepcionales, ello no se hace con mala intención, pero aún así se cae en ese patrón con demasiada facilidad.

A Team-Peruhilfe e.V. le gustaría luchar contra esa jerarquía entre Europa y Latinoamérica. Para nosotros, la comunicación horizontal, junto con la transparencia, la confianza y el intercambio regular de experiencias, es el punto de partida, la condición para cualquier forma de cooperación y ayuda. Como es lógico, nuestra contraparte en Perú tiene una visión más acertada de las condiciones in situ y sabe mejor lo que los niños y sus familiares necesitan y quieren. Es importante también animar a los niños a que participen en las decisiones.

El respeto hacia el otro es requisito imprescindible para poder cooperar en un plano horizontal, apoyarse y aconsejarse mutuamente. Cualquiera puede aprender del otro, sea quien sea.

A todas las personas con deseos de aprender debe garantizárseles, en cualquier etapa de su vida, el acceso a las posibilidades existentes, es decir, dotarlas de las herramientas técnicas y comunicativas propias de una economía de subsistencia científica. Asimismo, deben ser capaces de compartir sus conocimientos, y para ello hay que enseñarles a ser responsables de sus propias capacidades de aprendizaje y docencia con el fin de que, de este modo, todos aprendan de todos.

La comunicación reviste una importancia capital en este contexto. Lamentablemente, por ignorancia cultural, intereses particulares, falta de visión y reflexión insuficiente siguen produciéndose indeseados desencuentros culturales. La “visualización de las numerosas líneas diferenciadoras sociales y culturales y su importancia para el autoposicionamiento individual” podría contribuir a paliar la situación. La “competencia reflexiva”, es decir, la capacidad de reconocer que cada persona está bajo la influencia de valores, normas y actitudes culturales que determinan la imagen que tiene de sí mismo y de los demás, reviste una importancia capital. Esas diferentes visiones del mundo coinciden en el trabajo de cooperación de dos organizaciones, de las que una procede del hemisferio sur y la otra, del hemisferio norte. No nos cansaremos de resaltar la importancia de la comunicación, del respeto mutuo y de un método de trabajo transparente para aclarar cualquier malentendido y conseguir una auténtica cooperación intercultural. La autorreflexión se entiende en este contexto como la necesidad de pensar dos veces la perspectiva, las ideas y las acciones personales y no considerarlas la medida de todas las cosas. La comunicación intercultural es la respuesta a la exclusión cultural y a la discriminación, de las que a menudo son objeto las sociedades no occidentales, convirtiéndose así en una magnífica oportunidad para lograr la comprensión intercultural y la abolición de la estricta dicotomía `Occidente europeo próspero´ y `Sur pobre digno de compasión´.

La cultura debe entenderse como diversidad, como pluralidad de formas, como un proceso y como algo en lo que no existe lo correcto por antonomasia. El intercambio con el otro en el sentido de `recarga´, de empatía y de `intentar comprender´ debe interpretarse como un enriquecimiento recíproco y reconocimiento de la diversidad. En ese proceso de comunicación intercultural es necesario preservar la identidad y el espacio del `otro´, aunque desde la perspectiva personal y por los condicionamientos culturales no los comprendamos directamente. La reflexión conjunta sobre actividades, objetivos, deseos y problemas en el marco de la cooperación fomenta la creación de una fundamentación teórica conjunta en la que pueden confluir conceptos e ideas de ambas perspectivas. Naturalmente, siempre existe el riesgo de que las líneas de pensamiento de esas perspectivas no converjan, sino que se separen todavía más. Sin embargo, si no nos atrevemos a abrirnos a los demás, la diversidad cultural del `otro´nunca llegará a sernos revelada. En cualquier caso, el mero intento de acercamiento contribuirá a ampliar la empatía y el horizonte cultural.

4.2 Trabajo infantil: posicionamiento de Team-Peruhilfe e.V.

En la vida de todo ser humano, la infancia debería ser una etapa que ofrezca posibilidades para desarrollarse libremente, descubrir cosas nuevas, jugar, aprender… ¡Ser niño, simplemente!

El trabajo infantil, es decir, cualquier actividad lucrativa ejercida por menores de 15 años para garantizar su sustento, no encaja en esa imagen de la infancia. En este punto coinciden todos los Estados de nuestro planeta y así lo reconoció Naciones Unidas en la Convención sobre los Derechos del Niño de 1999.

(Artículo 32): “Los Estados Partes reconocen el derecho del niño a estar protegido contra la explotación económica”.

La realidad muestra, sin embargo, otra imagen; según estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), cerca de 166 millones de niños se ven obligados a trabajar y, de ellos, cerca de 70 millones en condiciones de explotación y perjudiciales para la salud. Con frecuencia, hasta 16 horas al día.

Mientras que en el pasado las medidas de los gobiernos y de las organizaciones no gubernamentales aspiraban a suprimir por completo el trabajo infantil, hoy en día se tiende cada vez más a aceptar ciertas formas de trabajo. Quien lo condene rotundamente, está ignorando las particularidades del país de que se trate y no ve que la contribución de los menores a los ingresos familiares puede tener también su lado positivo.

Como es natural, en este contexto se menciona en primer lugar el aseguramiento de la supervivencia mediante la posibilidad de comprar alimentos básicos, pero también la financiación personal de la escolaridad, que en muchos casos no sería posible sin esos ingresos adicionales. Aunque muchos países emergentes y en vías de desarrollo alardean del `acceso a la escolarización gratuita para todos´, los gastos inherentes a la misma para compra de uniformes, cuadernos, lápices, etc. representan un desembolso muy elevado para muchas familias que les impide enviar a sus hijos a la escuela. De otro lado, el trabajo puede ayudar a los niños a desarrollar determinadas capacidades, así como autoestima y responsabilidad social, ya que se dan cuenta de que con su compromiso personal pueden conseguir cosas para ellos mismos y para los demás.

Numerosos expertos pertenecientes a organizaciones de ayuda comparten por ello la opinión de que la prohibición general del trabajo infantil tendría más desventajas que ventajas. (Por supuesto y sin ninguna excepción, hay que seguir luchando contra las formas más lamentables del trabajo infantil, como son la prostitución o su despliegue como niños soldados.)

Por las razones expuestas, la tendencia actual es en gran medida proteger a los niños trabajadores y mejorar sus condiciones de trabajo. Mediante organizaciones de tipo sindical se pretende erradicar la explotación y garantizar una actividad acorde con la edad, la asistencia a la escuela y un salario adecuado.

Como ejemplo de tales asociaciones cabe citar, por ejemplo, NNATs (Niños, Niñas y Adolescentes Trabajadores) y Manthoc (Movimiento de Adolescentes Trabajadores Hijos de Obreros Cristianos). Esta última trabaja en Lima (Perú) y fue fundada en 1976.
Mientras que muchas organizaciones han adoptado esta nueva valoración del trabajo infantil, la OIT se mantiene en gran medida fiel al criterio de que el trabajo infantil es irreconciliable con la formación escolar y por ello representa un obstáculo para el desarrollo, a la vez que frena el crecimiento económico y la superación de la pobreza. Los críticos reprochan a la OIT que la proscripción internacional del trabajo infantil y la adopción de medidas de boicot un tanto irreflexivas impulsa a los jóvenes trabajadores a la ilegalidad, donde se convierten en auténticas víctimas y se facilita su explotación.

Como asociación que trabaja en Perú, es decir, en un país en el que los niños trabajadores caracterizan la imagen de las calles, es nuestro deseo y también nuestra obligación exponer brevemente nuestro punto de vista sobre esta controversia. Nuestro objetivo final es el bienestar de los niños. Sin embargo, aceptamos el trabajo infantil en Perú como una circunstancia dada. En esa particularidad tenemos que orientarnos para coordinar nuestro trabajo con sentido común y eficacia.

Aplicando medidas selectivas de formación y educación pretendemos ayudar sobre todo a los niños trabajadores y mejorar su calidad de vida, ofreciéndoles en última instancia una salida para escapar de la pobreza.

Si lo conseguimos, mejoraremos también la situación de las generaciones venideras y con ello contribuiremos a que ya no se vean obligadas a trabajar durante la infancia.
En general, compartimos la opinión de que el primer paso –y también el más importante– ha de ser erradicar la explotación de las niñas y niños trabajadores.

Estamos fundamentalmente en contra del trabajo infantil, pero también somos conscientes de la problemática existente y por ello vamos luchar por conseguir condiciones más dignas. Por este motivo, en CASA DANIELA intentaremos combinar el fomento de las capacidades generales (como la autoestima) y de una formación básica (p. ej, técnicas culturales) con el impulso de actividades artesanas. Mientras los niños aprenden a producir una obra de artesanía, de un lado, siguen ligados a su cultura, a la vez que, de otro lado, aprenden una actividad con la que quizá puedan ganarse la vida en el futuro. Asimismo, pretendemos entrenar la motricidad fina, entre otras destrezas, mediante métodos pedagógicos dirigidos. Los ingresos que se obtengan de la venta de los artículos que se fabriquen en el hogar infantil se destinarán al proyecto y a ayudar a las familias.